martes, 15 de diciembre de 2015

Lugares ideales para pasar en familia y con los amigos un fin de semana

NATURALEZA, DIVERSIÓN Y DELICIOSA GASTRONOMÍA EN LOS ENCANTADORES ATRACTIVOS TURÍSTICOS DEL NORTE CHICO

Para disfrutar de la naturaleza, la diversión y la deliciosa gastronomía, la revista Rumbo del diario La República visitó los encantos que ofrece el Norte Chico, en la región Lima.

La primera parada fue en la playa Chacra y Mar, donde se levantan treinta ecotruly de la hermandad mística Hare Krishna. Estas edificaciones siguen el modelo arquitectónico de antiguos monasterios de la India y mantienen la temperatura permanente, resisten a los sismos y según afirman, renuevan la energía de los visitantes.

Un trecho más al norte, se levanta el Castillo de Chancay, construido en 1924 y unos diez kilómetros hacia el Este, la ciudad de Huaral con sus zonas arqueológicas, cultivos de frutales, platos típicos como el tamal, chicharrones, pato en ají, sopa García y el chancho al palo.

Continuando por la Panamericana, se llega a Huacho (provincia de Huaura) que engríe a los visitantes con la famosa salchicha, relleno, tamales, cebiche de pato, camote frito y café; para los que gustan de avistamiento de aves silvestres, está la laguna de Paraíso con sus parihuanas y otras 125 especies, así como la albufera de Medio Mundo.

En el kilómetro 175 está la provincia de Barranca donde se encuentra la Ciudad Sagrada de Caral - Supe, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y considerada la civilización más antigua de América. Luego se extienden las azules playas de La Isla, Atarraya de San Pedro, Bandurria, Colorado, Puerto Chico, Miraflores y Chorrillos. Luego se encuentra la Fortaleza de Paramonga de 30 metros de altura, construida con grandes adobes y ornamentada con iconografía de aves y felinos.


En la zona altoandina, se encuentra Churín (Oyón) mundialmente famoso por sus aguas termomedicinales y en la provincia de Canta nos esperan pintorescos pueblos, hermosas montañas y campos de cultivo que la convierten en una experiencia grata; en Santa Rosa de Quives se encuentra una acogedora capilla edificada en el mismo lugar donde Isabel Flores de Oliva en su adolescencia solía orar con gran fervor. Muy cerca se encuentra Yaso, el pueblo de los cien balcones y bellas cascadas de agua como el baño de la Ñusta.






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